Con la llegada de las altas temperaturas es muy habitual que queramos tomar productos más frescos o hacer más agradable a los clientes la ingesta de alimentos y bebidas guardándolos en la nevera en el caso de trabajar en un negocio de hostelería. En este aspecto acertaremos en la mayor parte de los casos pero… ¿sabías que hay ciertos productos que no debes guardar jamás en el frigorífico WONDERCOOL?

1-Melón y sandía antes de ser abiertos

-¿El melón y la sandía no se guardan en la nevera? Pues lo cierto es que no hace falta, sobre todo si todavía no los hemos abierto. Por sabor y textura, quién no ha probado una de esas sandías convertidas casi en polos helados, la temperatura de la nevera es demasiado baja para estas frutas tan tropicales.

-Como al fin y al cabo lo que se trata es de refrescarlas, tenerlas -sin abrir- en agua fría puede ser un sistema rápido para bajar la temperatura y comerlas frescas. Esto es lo que toda la vida se ha hecho cuando se iba a comer al campo.

-Si tienes un frigorífico con la temperatura bastante baja porque tienes un bar y necesitas mantener la cerveza bien fría y en poco tiempo será mejor que busques otro sistema para estos alimentos.

2-No metas el café en la nevera

-Es muy común que exista la idea de que el café en grano o ya molido se conserva mejor en la nevera.

-Por supuesto, como la mayoría de los alimentos, esto se conservará mejor en un lugar fresco y a ser posible hermético y de nuevo las temperaturas extremas, la humedad y los cambios bruscos de temperatura son enemigos del café y su aroma. Exactamente lo mismo ocurre con el té, por cierto.

Los productos que necesitan un ambiente fresco no son necesariamente aptos para meter en un refrigerador y esto afecta especialmente a los que tienen como protagonistas los aromas que deben conservar. Las alacenas o los almacenes de locales y restaurantes son los lugares perfectos para este tipo de artículos.

3-El aguacate y las frutas veraniegas

-Otro error increíblemente común es el de guardar los aguacates en todo momento en la nevera. En este caso es incluso posible aprender a distinguir un aguacate maduro de uno verde sin necesidad de abrirlo ni estrujarlo.

-Aunque se suele usar el frío de la nevera para controlar mejor la maduración si se han comprado muchos, por ejemplo, lo suyo es dejar que se vayan madurando fuera y, en todo caso, acelerar el proceso con este truco.

-Con la fruta de verano pasa lo mismo: el refrigerador ayuda a que no se pase, pero afecta a su sabor y textura. Lo mejor siempre será olvidarse de eso de ir a hacer la compra una vez a la semana e ir comprando la fruta necesaria cada dos o tres días.

-Si hablamos del sector de la hostelería puede ser un poco más complicado por las cantidades usadas, pero cabe recordar que estas frutas son originarias de climas cálidos y esto se basa en respetar su propia naturaleza.

Por Sergio Delgado